El poder curativo de la música para los sobrevivientes de derrame cerebral

Por Laura Williamson, American Heart Association News

Karen McFeeters Leary, la patóloga del habla que fundó el Aphasia Choir of Vermont, dirige el ensayo del coro. (Foto cortesía de Karen McFeeters Leary)
Karen McFeeters Leary, la patóloga del habla que fundó el Aphasia Choir of Vermont, dirige el ensayo del coro. (Foto cortesía de Karen McFeeters Leary)

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Julie Stillman tenía 55 años cuando repentinamente se le reventó un vaso sanguíneo en el cerebro. El derrame cerebral hemorrágico la dejó sin poder elaborar una sencilla oración; lo cual fue un fuerte golpe para una mujer que creó su carrera en la publicación de libros.

También le robó la capacidad de hablar correctamente. Pero no la capacidad de cantar.

Ahora con 69 años, Stillman es una de las varias docenas de sobrevivientes de derrame cerebral y lesiones cerebrales que elevan su voz de alegría como parte del coro Aphasia Choir of Vermont. Existen algunos otros coros de ese tipo que están surgiendo alrededor del mundo, lo que da a los sobrevivientes de derrame cerebral y a las personas que viven con demencia u otra lesiones cerebrales una oportunidad de aprovechar uno de los pocos medios de comunicación que todavía están a su disponibilidad.

"Escuchar esa claridad y volumen, es como magia", dijo el esposo de Stillman, Jeff Nagle, cuya última conversación fluida con su esposa se llevó a cabo hace 14 años por teléfono, una hora antes de que la encontrara en el piso de su casa. "Es increíble ver que esto pase".

Aproximadamente una tercera parte de las personas que sobreviven un derrame cerebral tienen afasia, un trastorno del habla que dificulta expresar o comprender el lenguaje debido al daño en el cerebro. Pero los científicos han sabido por mucho tiempo que incluso cuando la gente con cierto tipo de afasia pierde la capacidad de hablar, a menudo puede cantar, un fenómeno que se atribuye a las diferentes regiones del cerebro que son responsables de producir música y lenguaje.

Los estudios de este fenómeno y de cómo la música afecta al cerebro han llevado al desarrollo de una variedad de terapias que se apoyan en la música, como la terapia de entonación melódica, que entrena a los sobrevivientes de derrame cerebral para que se comuniquen rítmicamente con el fin de desarrollar conexiones más fuertes entre las regiones del cerebro. Otras terapias se enfocan en escuchar música o enseñar a la gente a tocar instrumentos musicales, como el teclado o los tambores.

Un creciente conjunto de investigaciones muestra que estos tipos de terapia pueden jugar un papel importante en ayudar a que los sobrevivientes de derrame cerebral se curen.

Desde el 2008, investigadores han publicado artículos en la revista Brain que mostraba que con solo escuchar música durante una hora cada día mejoraba la memoria y la atención, así como el estado de ánimo, durante las etapas iniciales de recuperación de un derrame cerebral. Un seguimiento de ese estudio en el 2014 aportó información sobre cómo y por qué: escuchar música estimulaba cambios estructurales en las áreas del cerebro responsables de la memoria verbal, las habilidades de lenguaje y la atención enfocada. Profundizando, investigadores pudieron demostrar que la música vocal era superior a la música instrumental o a escuchar libros de audio para estimular los cambios cerebrales que llevaron a la recuperación de memoria y lenguaje.

Gracias a sus estudios de patología del habla, Karen McFeeters Leary, patóloga del habla-lenguaje que fundó el coro de afasia de Vermont, sabía que los sobrevivientes de derrame cerebral podían cantar.

"Cuando evaluábamos a la gente con derrame cerebral o trastornos del habla, siempre revisamos su capacidad de cantar", dijo Leary, quien también es cantante y compositora.

Stillman y Nagle se encontraban entre los primeros en unirse cuando Leary inició el coro en el 2014, con tan solo 11 sobrevivientes de derrame cerebral y sus cónyuges y cuidadores. Desde entonces, el grupo ha crecido más del doble. Ella recluta a través de grupos de apoyo para derrame cerebral en la University of Vermont, la cual cuenta con un programa de patología del habla y lenguaje y una clínica ambulatoria.

Julie Stillman (right), a left hemisphere stroke survivor, and her husband, Jeff Nagle, are members of the Aphasia Choir of Vermont. (Photo courtesy of Karen McFeeters Leary)
Julie Stillman (derecha) y su esposo, Jeff Nagle, son miembros del Aphasia Choir of Vermont. (Foto cortesía de Karen McFeeters Leary)

Grande fue su sorpresa al ver que el coro se convirtió rápidamente en algo mucho más grande que una oportunidad para la gente de expresarse mediante el canto. También ayudó a establecer una comunidad para las personas que se habían aislado socialmente a causa de su enfermedad. "Pierden amigos, a veces cónyuges", dijo Leary. "Es muy solitario".

Pero a través del coro, encuentran a otros que comprenden la situación por la que están pasando. "La experiencia compartida, eso es lo más grande", dijo ella. "He visto a unas personas muy, muy deprimidas que absolutamente vuelven a encontrarse a sí mismos y florecen".

"El coro ha sido un maravilloso grupo de apoyo de una manera diferente a lo que teníamos en la terapia del habla", dijo Nagle. "Hemos hecho muchos amigos".

Y mediante esas amistades, han ampliado la capacidad de Stillman para reanudar algunos de sus viejos pasatiempos, como el amor por la navegación. Otro integrante del coro les presentó un grupo de kayak adaptable donde los sobrevivientes de derrame cerebral y otros con discapacidades físicas usan equipo especial que les permite remar con un brazo. Ahora ellos son participantes activos en ambos grupos, disfrutando una vida social que nunca pensaron que verían otra vez.

Nagle también cree que las capacidades de lenguaje de su esposa mejoran durante la temporada del coro, que va de marzo a junio, cuando culmina con un concierto público gratuito.

Investigadores como Pablo Ripollés dicen que es posible que la participación diaria en la música esté marcando la diferencia. Como profesor adjunto de psicología y director adjunto del Laboratorio de Investigaciones de Música y Audio en la New York University en la ciudad de Nueva York, Ripollés fue uno de un grupo de investigadores que identificó cómo el escuchar música cambia la estructura del cerebro en los sobrevivientes de derrame cerebral.

Los científicos saben que proveer un ambiente enriquecedor puede estimular el cerebro y promover la recuperación después de un derrame cerebral, dijo Ripollés. Su investigación se ha enfocado en usar música para proveer ese enriquecimiento, especialmente durante las etapas iniciales de la recuperación, cuando las personas están limitadas en lo que pueden hacer.

"Hay una cosa que puedes hacer para estos pacientes, incluso cuando están en cama", dijo él. "Tal vez no se puedan mover muy bien, pero puedes proveer un ambiente enriquecido al ponerles música para que la escuchen".

Los beneficios de la musicoterapia pueden variar, y cuánto daño ha causado un derrame cerebral al cerebro afecta qué tan bien pueden recuperarse. "Tenemos buena evidencia de que la musicoterapia funciona en personas que no han tenido lesiones cerebrales catastróficas", dijo Ripollés. "Tal vez una grande, pero no una catastrófica".

Se necesita más investigación para ver si la música puede ser más eficaz que las terapias tradicionales del habla, dijo él. Pero mientras tanto, los sobrevivientes de derrame cerebral pueden escuchar su música favorita o unirse a un coro, si hay uno disponible en su área.

"Esto es algo que puedes hacer por tu cuenta y gratis", dijo Ripollés. "No te va a causar ningún daño y quizás te beneficie".

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