El coronavirus intensifica problemas ya existentes en inmigrantes de la tercera edad

Por American Heart Association News

Akiko Aoki/Moment, Getty Images
(Akiko Aoki/Moment, Getty Images)

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Aun si no se estuviera dando una pandemia, la población creciente de inmigrantes de la tercera edad en los Estados Unidos enfrenta desafíos para su atención médica.

"Tienen necesidades vastas debido a las barreras lingüísticas y culturales", dijo el Dr. XinQi Dong, director del Instituto de Salud, Política de Atención Médica e Investigación sobre el Envejecimiento de la Universidad de Rutgers en New Brunswick, Nueva Jersey. "Además, definitivamente no estamos equipados, ni como sociedad ni como sistema médico, para enfrentar los desafíos que representan esas necesidades".

Dong añadió que la lucha actual en contra de COVID-19 empeora esos problemas para muchos de estos inmigrantes. "Tenemos un conjunto de barreras de varios niveles que hace que la experiencia de los inmigrantes mayores sea aún más difícil".

Puede ser dificultoso tan solo comunicar información básica acerca del virus, especialmente a personas que no hablan bien inglés y que se encuentran apartadas de sus familias.

"Escuchamos que las personas se sienten solas", dijo Karen Grimsich, una de las administradoras de la División de Envejecimiento y Servicios Familiares del Departamento de Servicios Humanos de Fremont, California.

En su ciudad, la cual tiene una cantidad grande y creciente de inmigrantes de tercera edad, muchos han solicitado ayuda para obtener alimentos y medicinas. Grimsich también indicó que "Estas personas tienen problemas con la tecnología. Tuvimos que enviar a la policía a realizar un chequeo de bienestar de una señora para ayudarla a contestar su teléfono". Era nuevo y "no sabía bien cómo contestarlo". Ese es un problema serio en tiempos de aislamiento.

De acuerdo con la Oficina del Censo de EE. UU., hacia el año 2018 en los Estados Unidos, 7.3 millones de personas nacidas en el extranjero tuvieron más de 65 años. Asimismo, se espera que esa población llegue a los 22 millones al año 2060. Aproximadamente un 38% de los inmigrantes de tercera edad son de origen latinoamericano, mientras que un 31% proviene de Asia y un 24% de Europa.

Los inmigrantes de mayor edad son también diversos de otras formas, dijo Steven P. Wallace, profesor de salud pública del Centro para Investigación sobre Políticas de UCLA.

"Es importante tener en mente que existen dos tipos de inmigrantes de mayor edad", indicó. "Están las personas que llegaron de adolescentes o en sus 20s y fueron envejeciendo en este país, y luego existe el grupo que llegó quizás de 50 o hasta 60 y tantos años, a menudo" para ayudar a cuidar nietos.

Hay personas con medios económicos y otros sin recursos. Una proporción baja son indocumentados, dijo. "En gran medida eso se debe a que muchas personas que vivían aquí sin documentación a mediados de los 80s pudieron legalizarse a través de la ley de amnistía que firmó (el presidente) Ronald Reagan".

Son personas que tienden a vivir más tiempo que los estadounidenses nacidos en el país. Sin embargo, muchos no confían en el sistema médico de Estados Unidos o no tienen acceso a esa atención.

Muchos también sufren de discriminación. Los estudios realizados por Dong muestran que la discriminación puede afectar la salud mental de los inmigrantes de tercera edad y ocasionar ideas suicidas.

Wallace dijo que las familias de inmigrantes tienden a trabajar juntas y cercanamente. Eso significa que, durante la pandemia, es probable que los abuelos compartan las presiones familiares, trátense de la inquietud de que alguien en casa se exponga a los riesgos por ser empleados esenciales, o porque uno de los abuelos tiene que asumir súbitamente el rol de profesor en el hogar.

"Cuando observamos la configuración familiar, es mucho más probable que los inmigrantes vivan en familias extendidas comparados con adultos mayores nacidos en EE. UU. Eso tiene ventajas y desventajas. Estos mayores son parte más integral de la red familiar, lo cual es bueno hasta que surge una epidemia con la cual aumentan los riesgos por estar en cercanía de otras personas. Y, si se trata de una familia de bajos ingresos, cuidar a los nietos en una casa de dos recámaras y cinco personas, significa que pasan de ser una familia que se apoya mutuamente a una unidad familiar bajo riesgo".

Dong y ella dijeron que esas mismas unidades familiares pueden ayudar a los inmigrantes mayores a lidiar con la situación. Las familias pueden proporcionar apoyo práctico y emocional a sus mayores aunque haya que limitar las visitas en persona.

Por ejemplo, Wallace dijo que en su universidad, los estudiantes de familias de inmigrantes comenzaron a juntar la información incorrecta que escuchaban, informándola a una nueva página web que tratará de verificarla en varios idiomas.

En Fremont, parte de la solución incluye a los mismos inmigrantes de la tercera edad.

El Programa de Embajadores de la Comunidad para Personas de Mayor Edad (Community Ambassador Program for Seniors) – CAPS – usa voluntarios de los muchos grupos étnicos y religiosos de la localidad para conectar a sus comunidades con la ciudad. CAPS ha capacitado a más de 250 personas desde 2007.

En estos momentos, dijo Grimsich, esos voluntarios llevan a cabo miles de chequeos de bienestar con preguntas como "¿Qué dificultades le presenta el tener que permanecer en casa? ¿Conoce sus medicamentos? ¿Tiene personas a quién llamar?" Los embajadores pueden conectar a estos inmigrantes mayores como ellos con trabajadores sociales, terapeutas y más.

Grimsich agregó que ver cómo los inmigrantes mayores ayudan a los demás es recordatorio de la resiliencia que pueden tener. Incluso antes de COVID-19, han superado colectiva e individualmente muchos desafíos.

"Ellos son su propia respuesta", dijo. "Yo creo en eso para todos los adultos de la tercera edad", sobre todo los mayores de grupos culturales vinculados.

"Tenemos mucho que aprender de ellos", Grimsich dijo. "Lo que saldrá de esto es la sensación de fortaleza y sabiduría y todo eso que siempre surge de ellos".

Nota del editor: Debido a los eventos en rápida evolución que rodean el coronavirus, los hechos y consejos presentados en esta historia pueden haber cambiado desde su publicación. Visite Heart.org para obtener la información más reciente y consulte con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y los funcionarios de salud locales para obtener la orientación más reciente.

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